Tarta fácil de manzana

Ingredientes (para dos tartas rectangulares):
- 1 Masa de hojaldre (últimamente uso la masa de hojaldre con mantequilla del Mercadona, más sana porque no lleva grasa de palma)
- 2 manzanas de reineta entre medianas y grandes (si se ven pequeñas, mejor tres)
- 4 cucharadas soperas de azúcar
- 2 dos cucharadas soperas de mantequilla
- 1 huevo batido
- Canela en polvo
- Mermelada de albaricoque (opcional)
Se parte la lámina de hojaldre por la mitad y se pincha un poco con un tenedor, dejando los bordes sin pinchar. Esto es para que no suba tanto como los bordes.

Se pelan las manzanas, se les quita el corazón, se cortan en láminas y se reparten sobre las masas de hojaldre, dejando libre algo más de un centímetro del borde. No importa si parece que es demasiada manzana, porque luego reduce mucho y quedan casi como una crema.

Se espolvorea con la canela al gusto.

Se pinta todo con el huevo batido y se echa el azúcar, bien repartido, y la mantequilla en pequeñas porciones, también repartidas por toda la tarta.

Se introduce en el horno, precalentado a 170 o 180 grados y se deja en la parte media (sin ventilador) durante 20 o 25 minutos (se mira a los 20 y, si ha subido y están dorados los bordes, se saca).

Se puede pintar con mermelada de albaricoque para que esté más brillante.

Otra opción es (con las mismas cantidades), poner todo en una de las mitades de la base y cerrar con la otra, en cuyo caso solo pincharemos con el tenedor la inferior y los bordes, para que se queden pegadas las dos láminas de hojaldre.

Palmeras de hojaldre

 Ingredientes (para unas 30):

- Masa de hojaldre rectangular (yo he usado la Buitoni)
- Azucar

Si vas a hacerlas de chocolate:

- Media tableta de chocolate para fundir
- Un chorrito de leche
- Como media nuez de mantequilla

Las palmeras son muy fáciles de preparar:

Pon el horno a calentar a 180º (sin ventilador). Como en todas las recetas con levadura, si pones en la parte inferior un recipiente de barro con agua, subirán más

Extiende la masa sobre el propio papel en el que viene enrollada, con cuidado de no romperla ni deformarla (la masa de hojalde sube más cuanto menos se manipula). Coge un puñado de azúcar y repártelo uniformemente dejándola caer poco a poco sobre la masa. Aplasta suavemente para que no se caiga todo el azúcar al doblarla.

 Dobla la masa como en la imagen y vuelve a espolvorear azúcar. Vuelve a doblar como antes y echa un poco más.

Haz un último doblez y empieza a cortar con un cuchillo muy afilado secciones como de medio centímetro.

Finalmente, colócalas en una bandeja de horno con papel de hornear (si no tienes, utiliza el papel en el que venga la masa, que sirven para hornear).


Introduce en la parte media del horno y tenlas unos 15 minutos. Cuando lleven 10, observa si empiezan a dorarse, por si hubiera que sacarlas antes. No esperes a que se doren mucho, pues se quemarán; tienen que quedar como las de la imagen, más bien claras.

Para probarlas, espera a que se enfríen, pues recién sacadas del horno están todavía blandas, sin su crujiente característico

Si quieres bañarlas en chocolate, pon la leche y la mantequilla a fuego muy lento e incorpora el chocolate de fundir en trozos. Mueve con una cuchara sin parar hasta que esté todo fundido.

Antes de que se enfríe, cubre las palmeras, pero ten en cuenta que tienen que pasar un apr de horas para que el chocolate se vuelva a endurecer.

Churros caseros

¿Por qué no disfrutar de un desayuno con churros sin salir de casa? Esta es una receta fácil y muy económica.

Ingredientes (4 personas):

- 250 cc de agua
- 225 gr de harina
- Una nuez de mantequilla
- Media cucharadita de sal

Pon a hervir el agua con la sal y la mantequilla. Cuando rompa a hervir, apaga el fuego y echa ja harina poco a poco. Saldrá una masa espesa que podrás terminar de amasar con las manos en cuanto pierda un poco de calor.

Es el momento de poner la masa en una manga pastelera resistente e ir haciendo los churros en abundante aceite caliente (en freidora, entre 170 y 190º).

Puedes espolvorearlos de azúcar antes de servir.

Sobre la manga pastelera, esta masa es más consistente de lo habitual, así que no te valdrá una manga pastelera delicada. Lo mejor es una especial para churros, como la de la imagen. No son demasiado caras (la mía me costó unos 26€) y valen también como una tradicional, para galletas, decoración de dulces, etc.

Otra opción es echar medio sobrecito de levadura química (cuando la masa ya no está tan caliente) para que queden más esponjosos, aunque no tendrán la textura clásica.


Huevos al aroma de trufa

En primer lugar, destacar que el ingrediente que da vida a esta receta es el aceite de trufa. No hay que intentar prepararlo en casa a partir de trufas porque puede terminar por adquirir la bacteria del botulismo, así que es mejor comprarlo. Lo encontrarás en muchos supermercados o en Internet y de varias marcas (Ybarra, La Española, Ortalli, etc.).

Además de este plato, podrás usar el aceite de trufa para aromatizar huevos, pescados, echar un poco sobre la mojama ya partida (es delicioso) y mil usos más.

Ingredientes (por persona):

- 1 huevo crudo
- Dos o tres cucharadas operas de puré de patata (puedes prepararlo con un preparado deshidratado)
- Aceite de trufa
- Sal

En primer lugar, pondremos film transparente en una taza como en las imágenes (se corresponden con huevos con trufa rallada, pero el método es el mismo). Se echa un poco de aceite y se reparte con el dedo por el interior (además del aroma, es para que no se quede pegado al sacarlo. Se echa el huevo con cuidado de no romperlo, se sala y se cierra bien el saquito con un podo de film enrollado, a modo de cuerda.

Se pone agua con sal a hervir (la sal es para que no se rompan los saquitos) y, cuando hierva, se introducen los huevos en lo saquitos y se mantiene hirviendo exactamente 3 minutos.

Mientras hierven los huevos, se calienta el puré de patata con otro chorrito de aceite de trufa y se pone de base en un bol pequeño o un plato como el de la imagen (que sirve también par legumbres).

Pasados los 3 minutos, se corta el fuego y se sacan con cuidado los saquitos, dejándo escurrir unos segundos y cortando de la parte superior sobre el puré, para que salga cada uno sin romperse.

En el instante de ir a comerlo, se abre como en la imagen principal (esa sí es de huevos hechos con esta receta ☺)

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Judiones con almejas y calamar

Ingredientes (4 personas):

- 2 botes de judiones ya cocidos o 1/2 kg puestos en agua la víspera y cocidos con agua y sal hasta que estén casi en su punto
- 2 calamares limpios y en trozos (pueden sustituirse por una sepia grande o dos pequeñas)
- 1/4 de almejas
- 1/2 cebolla
- 1 litro de caldo de pollo (puede ser perfectamente de tetrabrick)
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal

Al menos una hora antes, pondremos las almejas en un bol de agua con un puñado de sal gorda para que suelten la arena.

Mientras tanto, picamos la cebolla muy fina y la sofreimos a fuego muy suave en con un chorrito de aceite y una pizca de sal hasta que esté dorada. Incorporamos el calamar y subimos un poco el fuego. Se hace el calamar, aunque no es necesario que quede blando, ya que terminará de hacerse más adelante con el caldo.

Con el calamar ya hecho, introducimos las almejas y tapamos hasta que se abran bien del todo (unos minutos).

El sofrito del calamar con la cebolla y las almejas se puede dejar en la nevera para el día siguiente o congelar para tenerlo listo en cualquier momento.

En una cacerola, se junta el sofrito con el caldo de pollo y se cuece a fuego medio hasta que se junten los sabores y el calamar esté tierno del todo. Se añaden los judiones y se hierve hasta que estén en su punto (depende cómo estuvieran de blandos ya; hay que procurar que tampoco cuezan tanto como para deshacerse).

Se rectifica de sal si hiciera falta. Si se puede, como cualquier guiso de legumbres, mejor hacerlo la víspera.