Mamajuana: la receta original y otra rápida



Si has estado en la República Dominicana, sabrás de qué bebida digestiva, y con supuestas propiedades afrodisíacas, hablo.
Si has probado la que venden de recuerdo, normalmente ya preparada y sin las raíces, palos, especias y restos de mariscos (no siempre los llevan), puede que no te haya gustado, pero si has catado una hecha por un dominicano, puede que quieras tenerla en casa para ofrecer a tus amigos, o a ti mismo, después de comer.

Se dice que la bebida es originaria de los extintos habitantes de la isla, los taínos, a la que los españoles añadieron el omnipresente ron. Se trata de una bebida dulce y agradablemente especiada, aunque hay que tener cuidado, porque es de graduación media - alta.

El primer paso, si no lo tienes ya, es hacerte con una botella con todo (con o sin bebida) o, simplemente, con una bolsita con las raíces y demás para meter en una botella.
Si no has estado, seguro que puedes pedírselo a alguien que vaya a viajar allí, encontrarlo en tiendas dominicanas o incluso en eBay.

La única diferencia a la hora de prepararlo es que, si tienes los ingredientes sin líquido, tendrás que llenar la botella de ron con miel (un par de cucharadas) bien mezclados y dejarlo unos días, tirando el líquido (mejor usar un ron barato). En ese momento, ya tienes lista la base para una buena mamajuana.

En principio, solo tendrás que rellenar la botella con dos partes de ron dorado, una de vino tinto y un par de cucharadas de miel (al gusto, si lo quieres más dulce, ya sabes...), todo bien mezclado y no tomarlo por lo menos hasta el día siguiente, moviendo los primeros días la botella de vez en cuando.
Mejor servirlo muy frío, en vaso de chupito y, según los entendidos, mientras no dejes mucho tiempo la botella sin líquido, la mezcla te servirá por lo menos 7 años rellenándola (los más optimistas hablan de base para toda la vida).

Esa es la receta original, pero también había prometido una receta rápida para preparar la mamajuana: si quieres evitar el engorro de tener a mano miel, la tarea de mezclarla bien con el líquido y abrir una botella de vino solo para usar menos de la mitad, basta con mezclar aproximadamente algo más de la mitad de ron con Pedro Ximenez, un oporto barato o cualquier vino dulce, siempre que sea tinto y con cuerpo. Mi hijo, aficionado a tomar de vez en cuando un poco de mi mamajuana casera, no nota la diferencia.

Disfruta de esta bebida del bello país que es la República Dominicana, y desde aquí un abrazo para su encantadora gente.

No hay comentarios: