
¿Qué utilidad le he encontrado hasta el momento?
En mi casa se consume bastante queso, pero en cantidades pequeñas, por lo que, ahora, lo compro en cuñas de alrededor de medio kilo, lo parto en raciones de 3 o 4 lonchas y las envaso al vacío. El resultado es tener a mano raciones de queso ya partido (imprescindible si se tienen niños) exactamente iguald de frescas que recién cortadas, con una caducidad equivalente a la que tuviera la pieza al comprarse.

A la hora de hacer patatas fritas en la freidora, cortamos de más y reservamos una ración en crudo para salir del apuro y tenerlas listas en la nevera para freir. En casa, han resistido hasta 5 días, pero porque se consumieron, no porque se oxidasen. Quedan como si se acabase de pelar y trocear la patata.
Imagina los restos de fiambre de una fiesta, media manzana que se quiere aprovechar al día siguiente...
También evita que los alimentos congelados cojan escarcha o pierdan su aspecto y propiedades nutritivas. Eso sí, los que compramos para consumir durante la semana, los seguimos conservando en bolsas de congelado normales y corrientes; es más para
Éstos son los principales usos que le damos a la envasadora al vacío (es un modelo pequeño, que se puede tener guardado a mano), pero hay muchos más, como el de cocinar los alimentos envasados al vacío al baño maría.
Como posible punto negativo, no vale cualquier bolsa, y los recambios no son baratos, aunque, digan lo que digan, no es necesario que sean de la misma marca que la máquina.
Últimamente, encargo las bolsas en www.envasadoravacio.com, a buen precio (100 bolsas de 20 x 24 cm. a 9,50 €).