Espuma de horchata

Ideal para sorprender, bien fría, tomándola, como la tradicional, con fartons templados al horno.

Ingredientes (para un sifón de 1/2 litro):

- 250 cc de horchata (si la compras envasada, te recomiendo la Chufi Maestro Horchatero, que es algo más espesa que el resto).
- Dos hojas de gelatina
- 1 recarga de N2O

Como siempre, la gelatina se tiene 5 minutos en agua fría, tras lo que la escurriremos sin apretarla. Calentamos tres o cuatro cucharadas soperas de la horchata (basta con que esté un poco caliente y nunca llegando a hervir) y disolvemos en ella la gelatina, mezclando enseguida con el resto de la horchata. Se incorpora al sifón, se tapa, se agita y se carga, moviendo de nuevo. Se mete en el frigorífico tumbado al menos un par de horas.

Antes de servir, cuando esté bien frío, se agita bien. Se puede tomar directamente, con fartons, sobre bizcocho o como prefieras.

Consejo: Sifón de espumas o espumador

Creado en 1994 por Ferran Adrià, el sifón de espumas no es más que un recipiente hermético en el que se introduce el alimento líquido, añadiendo el contenido de una cápsula de 8g de N2O (óxido de nitrógeno).
Señalar que, para que las espumas adquieran consistencia y no la pierdan, es necesario que tengan una base que lo permitan, cualquiera de estas tres:

  1. Añadiendo gelatina (entre una y media y 2 láminas remojadas en agua fría durante 5 minutos y disueltas en un poco de agua caliente). Normalmente para espumas de frutas.
  2. Con recetas que usen clara de huevo
  3. Por la grasa presente en el líquido, ya sea nata (importante que sea nata de al menos 35% de materia grasa), usar paté, etc.
Una vez preparada la base (siempre colada para no obstruir el aparato), se cierra bien y se añade la cápsula de N2O (a la venta por cajas de 10 unidades y aproximadamente 5€ la caja). El aire se mezcla con el preparado y ya está lista para servir (si es una espuma fría o de fruta hay que dejarla unas horas en el frigorífico). Únicamente, tener en cuenta agitar el envase antes de servir y hacerlo siempre en posición vertical, hacia abajo.

Hasta el momento, he preparado: 
  • Espuma de mango (200gr de pulpa de mango, 150 de agua, una cucharadita de azúcar glass y dos láminas de gelatina disuelta en un poco de agua). Deliciosa bien fría e inmejorable sobre una bola de helado de limón o vainilla
  • Nata montada (300gr de nata líquida 35%mg y 75 gr de azucar glass)... exquisita, nada que ver con los sprays que se venden hoy en día. Es una nata, como decimos en casa, de pastelería
  • Espuma de salmorejo: tan fácil como añadir un par de láminas de gelatina disueltas en un poco de agua caliente al salmorejo bien colado. Puede acompañar perfectamente a platos de carne o tomarse tal cual, servido en vasos pequeños y con un poco de huevo duro y jamón picados muy finos
  • Espuma de anchoas (200gr de nata 35%mg y tres anchoas cocidas un minuto en un poco de la nata, colándola después). Sobre volovanes salados, tostadas finas o en pequeños vasos o cucharas de aperitivo con un poco de sucedáneo de caviar por encima
  • Espuma de chocolate negro: no es más que una clásica mousse de chocolate. La receta es un poco más larga, pero está en infinidad de sitios web
Las posibilidades son muchas y el aparato (que no cuesta apenas ni 30€) se amortiza enseguida.

Ah, las recetas que he puesto son para una espumadora de 500 ml. con estas, basta una cápsula de N2O.

Si quieres más recetas, hay infinidad por toda la web.



Por último, este es el vídeo de cómo quedó la espuma de chocolate negro. Desgraciadamente, ya había casi vaciado el sifón cuando empezó a grabar mi prima Carmela (gracias, por cierto por el vídeo)

Mamajuana: la receta original y otra rápida



Si has estado en la República Dominicana, sabrás de qué bebida digestiva, y con supuestas propiedades afrodisíacas, hablo.
Si has probado la que venden de recuerdo, normalmente ya preparada y sin las raíces, palos, especias y restos de mariscos (no siempre los llevan), puede que no te haya gustado, pero si has catado una hecha por un dominicano, puede que quieras tenerla en casa para ofrecer a tus amigos, o a ti mismo, después de comer.

Se dice que la bebida es originaria de los extintos habitantes de la isla, los taínos, a la que los españoles añadieron el omnipresente ron. Se trata de una bebida dulce y agradablemente especiada, aunque hay que tener cuidado, porque es de graduación media - alta.

El primer paso, si no lo tienes ya, es hacerte con una botella con todo (con o sin bebida) o, simplemente, con una bolsita con las raíces y demás para meter en una botella.
Si no has estado, seguro que puedes pedírselo a alguien que vaya a viajar allí, encontrarlo en tiendas dominicanas o incluso en eBay.

La única diferencia a la hora de prepararlo es que, si tienes los ingredientes sin líquido, tendrás que llenar la botella de ron con miel (un par de cucharadas) bien mezclados y dejarlo unos días, tirando el líquido (mejor usar un ron barato). En ese momento, ya tienes lista la base para una buena mamajuana.

En principio, solo tendrás que rellenar la botella con dos partes de ron dorado, una de vino tinto y un par de cucharadas de miel (al gusto, si lo quieres más dulce, ya sabes...), todo bien mezclado y no tomarlo por lo menos hasta el día siguiente, moviendo los primeros días la botella de vez en cuando.
Mejor servirlo muy frío, en vaso de chupito y, según los entendidos, mientras no dejes mucho tiempo la botella sin líquido, la mezcla te servirá por lo menos 7 años rellenándola (los más optimistas hablan de base para toda la vida).

Esa es la receta original, pero también había prometido una receta rápida para preparar la mamajuana: si quieres evitar el engorro de tener a mano miel, la tarea de mezclarla bien con el líquido y abrir una botella de vino solo para usar menos de la mitad, basta con mezclar aproximadamente algo más de la mitad de ron con Pedro Ximenez, un oporto barato o cualquier vino dulce, siempre que sea tinto y con cuerpo. Mi hijo, aficionado a tomar de vez en cuando un poco de mi mamajuana casera, no nota la diferencia.

Disfruta de esta bebida del bello país que es la República Dominicana, y desde aquí un abrazo para su encantadora gente.

Receta rápida de tripas a la moda de Oporto (tripas à moda do Porto)


Indicar en primer lugar que los habitantes de Oporto (una ciudad bellísima, por cierto) son conocidos como "Tripeiros" por este exquisito plato, quizá no tan conocido como las "Francesinhas" o los "Cachorros", puede que porque no en todas las regiones o países estén acostumbrados a degustar las tripas, o callos, como los conocemos en España.

Dado que el guiso es muy parecido a nuestros "callos a la madrileña", con aroma a cominos y algo menos fuertes, vamos a dar una receta muy rápida y fácil, que espero ningún tripeiro juzgue de herejía. Insistir en que es una opción aprovechando comida ya preparada.
Ingredientes (4 personas):
- 1 bloque de callos a la madrileña preparados o restos de callos que hayamos hecho (como un par de platos)
- 1 bote de alubias blancas cocidas o el equivalente si se cuecen en casa
- 1/4 litro de caldo de pollo o cocido (puede ser de tetrabrick)
- Comino molido
- Pimentón dulce

Para el acompañamiento de arroz:

- 150 gr de arroz redondo
- Un diente de ajo
- Aceite de oliva
- Sal

El plato es tan sencillo como juntar los callos con las judías blancas y el caldo en una cazuela, añadiendo cominos al gusto y media cucharadita de pimentón. Se lleva a hervir solo un minuto, para que liguen los sabores y se reserva para calentar en el momento de servir.

El arroz se hierve en abundante agua hasta que esté hecho, pero suelto, enjuagándolo con agua fría en un colador, y se sofríe en una sartén, en la que habremos pasado el ajo aplastado con un chorro de aceite sin que llegue a dorarse.

Se sirve separado el arroz de las tripas, y cada comensal va añadiendo arroz a su plato para que se junte con la salsa. Está delicioso.

Aprovecho para recomendar un restaurante para probarlo. Buena calidad a un muy buen precio:

Churrasqueria a Brasa 
Praca da Batalha 117OportoPortugal 

Guarnición de arroz al curry con dátiles

El contraste del dulce y salado, junto con el aroma del curry, lo hacen muy apropiado para carnes a la plancha, brochetas de solomillo, etc.

Ingredientes:

- Entre 20 y 50 gr. de arroz redondo por persona (depende de la cantidad de guarnición que desees)
- 1 o 2 dátiles por persona partidos en trozos pequeños
- Curry
- Aceite de oliva
- Sal

Pon a cocer el arroz en abundante agua hirviendo con sal.

Cuando esté a tu gusto, retíralo, y enjuagarlo con agua fría.

En una sartén, prepara un chorrito de aceite; cuando coja temperatura, echa el arroz y el curry y rehoga. Rectifica de sal y añade los dátiles partidos.

Puedes recalentarlo cuando vayas a servir: el arroz salteado con aceite no se pasa.

Bombones caseros


Más que una receta en concreto, esta entrada es para animaros a utilizar moldes de silicona para hacer bombones caseros con los ingredientes que más os gusten.

Los de la imagen son bombones de chocolate negro rellenos de Nocilla con Choco Crispies,

Para hacerlos, usé una tableta y media de chocolate negro, tres cucharadas soperas de Nocilla y un puñado de cereales de chocolate.

Primero se funde la mitad del chocolate, en una cazuela pequeña tapada, a fuego muy, muy bajo. Se mueve con una cuchara y, si está bien líquido, se rellena menos de la mitad de los moldes (aproximadamente la tercera parte). Ahora viene la fase más difícil (o menos fácil), que es repartir el chocolate con paciencia, moviéndolo o con el mango de una cucharilla pequeña, de tal manera que el chocolate cubra el fondo y las paredes de cada hueco del molde.

Cuando ya ha cogido consistencia el chocolate negro, mezclamos la Nocilla con los Choco Crispies y se calientan un poco en una cazuela para manejarlo mejor. Se añade la mezcla al molde, procurando no llegar hasta arriba del todo,

Finalmente, se funde el resto del chocolate negro y se "tapan" los bombones, de forma que el relleno queda dentro, rodeado de exquisito chocolate negro.

Del mismo modo, puedes hacer bombones "a los tres chocolates", fundiendo chocolate con leche, blanco y negro (en ese orden, para que la base sea del chocolate negro, más duro que los otros dos) o, simplemente, puedes fundir el chocolate que más te guste, echar un poco para que la parte de arriba quede uniforme y bonita y completar con el mismo chocolate mezclado con trozos de frutos secos, galleta troceada o lo que que te apetezca.

Para envolverlos, puedes usar papel de aluminio o de celofán de colores, pero siempre teniendo en cuenta que debe permitir su uso para alimentos.

Pollo al curry

Aunque, originalmente, "curry" es un plato acompañado de arroz, en la actualidad, se refiere a esa mezcla de especias tan característica de este y sureste asiático.

Para este plato utilicé un curry traído directamente de Nepal por nuestra amiga Marta. Se trata de un curry algo más suave, indicado para verduras o pescados, pero muy aromático y sugerente; ideal para un plato suave y aromático.

Un consejo: el curry suele ser más fuerte al olfato, así que no te dé miedo usarlo en cierta cantidad. De todas formas, puedes ir añadiendo poco a poco y probando.

Ingredientes (de 4 a 6 personas):

- 1 pollo mediano troceado (trozos ni muy grandes ni demasiado pequeños, algo mayores que para freír)
- 1 cebolla mediana
- 2 zanahorias
- 1 litro o 1,5 litros de caldo de pollo (mejor de tetrabrick que usar pastillas. Eso sí, si es casero, mejor que mejor)
- Aceite de oliva
- 2 cucharadas de café de curry
- Sal
- Pimienta negra molida
- 1 cucharada de harina

En una cacerola grande, ponemos a pochar a fuego lento la cebolla en trozos pequeños y las zanahorias, peladas y troceadas, con un chorro de aceite. cuando está dorado, se añade el caldo y las dos cucharadas de curry y se deja tapado a fuego medio. Pasados 5 minutos, se pasa todo por la batidora y se añade la cucharada de harina para ligar la salsa y espesar un poco.

El pollo se salpimienta y se dora en la freidora o en una sartén con aceite y se va incorporando a la salsa. Se hierve tapado a fuego medio durante media hora, tras lo que retiraremos la grasa que pueda haber subido a la superficie y rectificaremos de sal y, si nos parece poco aromático, también de curry.

Como acompañamiento, es ideal cualquier guarnición de arroz.


Arroz con pimentón

Ideal para guarnición, estará más delicioso cuanto más alta sea la calidad del pimentón.

Ingredientes (para guarnición)

- 50 gr de arroz redondo por persona
- 1 hoja de laurel
- 5 o 6 pimientas negras enteras
- 1 diente de ajo pelado y en un par de trozos
- 1/2 cuchara pequeña de pimentón dulce por cada 100 gr de arroz
- Aceite de oliva
- Sal
- Agua

El arroz se hierve en abundante agua con sal, el laurel y las pimientas. Cuando está hecho, se lava bien con agua fría, se le retiran las pimientas y el laurel y se escurre.

En una sartén grande, se sofríe el diente de ajo con un chorro de aceite de olive sin que llegue a dorarse. Se retira el ajo y se apaga el fuego, dejando que se enfríe un poco un minuto (es para que el pimentón no amargue). Se añade el pimentón y se revuelve bien. Se vuelve a poner al fuego y se añade el arroz, removiéndolo bien durante un par de minutos. Se rectifica de sal y ya está listo para servir.

Pastas caseras de mantequilla

La receta original es del libro de Simone Ortega, pero es una receta tan tradicional ya en mi casa, que me apetecía compartirla

Ingredientes (dependiendo del tamaño, entre 30 y 50 galletas):

- 250 gr de harina
- 100 gr de mantequilla
- 125 gr de azúcar
- 1 huevo completo y la yema de otro
- 1 cucharada sopera rasa de levadura química (la que no es de panadería)
- 1 cucharada sopera de leche fría
- 1 cuchara de café de cacao puro en polvo (solo si queremos hacer una parte de chocolate)

En un bol se mezclan bien la mantequilla blanda (se puede poner 20 o 30 segundos en el microondas), el azúcar y los huevos, mezclando bien hasta que quede sin grumos (se puede usar un mezclador de varillas).

Entretanto, se mezcla bien la harina con la levadura y se va incorporando poco a poco mientras se remueve con una cuchara de madera (no con la de varillas, pues la masa adquiere espesor). Se añade la cucharada de leche y se sigue amasando con la cuchara hasta que queda homogénea.

Sobre la bandeja del horno, untada con un poco de mantequilla o con un papel especial de horno (recomendable, pues mancha menos), se va haciendo la forma a las pastas, bien con una manga pastelera o, simplemente, haciendo unas bolas de un par de centímetros y aplastándolas sobre la bandeja para que queden con forma de pastas redondas. Para manipular la masa, puede hacer falta echarse un poco de harina en las manos, pues se pega mucho. Hay que tener cuidado y hacerlas más bien pequeñas y con la separación suficiente entre ellas, pues las pastas casi triplicarán su tamaño.

Ponemos la bandeja en la parte media / baja del horno, previamente recalentado a 170º, y programamos 15 minutos, durante los cuales no debemos abrir el horno para que no deje de subir la masa
. Las pastas no tienen que dorarse apenas.

Lo normal es que tengamos que hacer dos hornadas para las cantidades de la receta, ya que, insisto, hay que dejar espacio entre las pastas para que no se junten unas con otras al crecer en el horno.

En las de la imagen, en la mitad de la masa mezclé una cuchara de café de cacao puro en polvo.

Método fácil y rápido para pelar granadas

 
Ayer, mi hijo Santiago nos dio toda una lección de cómo debe pelarse una granada rápida y limpiamente.

Aunque el vídeo es mejor que cualquier explicación, se trata de, una vez partida por la mitad, ir golpeando la cáscara con el mango de un cuchillo lo suficientemente pesado, con golpes secos y empezando por los laterales.

Las semillas irán saliendo casi completamente limpias y solo habrá que tener cuidado de retirar algún que otro pellejo, fácilmente identificable por el color.

¡Cuánto tiempo habría ahorrado de haber conocido antes este método! 

Porco a la alantejana

Se trata de un exquisito guiso portugués, originario, precisamente de la Región Alentejo.
Aunque a muchos les llama la atención la mezcla de carne y pescado, ¿no es eso lo que hacemos a menudo en España en ensaladas, paellas y otros tipos de guisos?

La única dificultad es la de que hay que comenzar a prepararlo la víspera.

Ingredientes (4 personas):

- 1 Kg. de magro de cerdo en trozos como de estofado
- 3/4 Kg. de almejas
- 500 gr. de patatas
- 1 Tomate maduro
- 2 o 3 dientes de ajo
- 1 cebolla
- Laurel
- Comino molido (mejor molido en el momento, pero puedes usar perfectamente comino ya molido
- Orégano
- Cilantro fresco
- Pimienta negra molida
- 2 cucharadas de café de pimentón dulce
- 1 Grano de clavo
- 1/4 (y un poco más para sofreír) de aceite de olive virgen
- 1/2 vaso de vinagre
- 1 Vaso de agua (medio si vas a usar olla a presión)
- 1 vaso de vino de guiso
- Sal

La víspera, se prepara el adobo:

Se machacan en un mortero los ajos, el pimentón, una buena cantidad de cilantro picado, pimienta, orégano y el comino. En un recipiente (ojo con el tamaño, que tiene que caber la carne) se echa el aceite, el vinagre, la mitad del vino de guiso y el majado que acabamos de hacer en el mortero (se puede echar el vino en el mortero en lugar del recipiente para mezclarlo y echar bien el majado). Se añade la carne y una hoja de laurel, se sala un poco y se remueve bien. Se tapa y se aparta en la nevera al menos 12 horas (una noche).

Las almejas conviene echarlas en agua con sal unas horas antes de hacer el guiso, para que suelten la arena, si la tuvieran. No las remuevas para que no vuelva a subir la arenilla.

Al día siguiente:

En una cacerola (o la misma olla a presión, si es lo que vas a utilizar) se sofríen con un chorrito de aceite la cebolla y el tomate, cortados. Cuando están dorados, se añade la carne escurrida y se dora un poco, añadiendo, a continuación, el clavo, el vaso de agua (o medio, recuerda, si es olla a presión) y el resto del vino. dejando que se haga durante una hora (o 15 minutos si es olla a presión).

Cuando está la carne tierna, se comprueba si hace falta reducir un poco el caldo hirviendo a fuego medio y destapado (comprobando que no se pega). Cuando está a nuestro gusto, se añaden las almejas, tapando hasta que se abran. Una vez hechas las almejas (no antes) se rectifica de sal.

Un poco antes de servir, se fríen las patatas en dados, se salan y se incorporan al guiso, moviendo para que se mezclen los sabores.

¡Que aproveche y un saludo para los amigos portugueses!

Aceite de ibérico

Fácil y sabroso, está basado en una receta del mismísimo Ferran Adrià.

Ingredientes: 
- 1 Vaso de aceite de girasol (por una vez, para que no sea tan pesado y ligue bien, no usaremos aceite de oliva virgen).
- Entre 100 y 200 gr de tocino de jamón o paleta de bellota o recebo, solo la parte blanca o rosácea, nunca la amarilla. Naturalmente, cuanto mejor sea la pieza de origen, mejor será el resultado.

La base de la receta es ligar el aceite con la grasa del tocino al baño maría:

Se pone el tocino en un bol o recipiente, preferiblemente de cristal, y se cubre con el aceite.

Se coge una cacerola lo suficientemente grande, se introduce dentro el recipiente y se echa agua, dejando por lo menos un par de centímetros para que no entre agua en el recipiente al cocer.

Cuando hierva el agua, se deja a fuego lento 5 minutos.

Antes de que enfríe del todo, se cuela y se pasa al recipiente en el que vayamos a conservarlo y servirlo.

Unas gotas en el pan tumaca, en ensaladas, en canapés... las posibilidades son enormes. Eso sí: ve probando con poca cantidad hasta encontrar la intensidad del aroma que más te guste.